MARXISMO HOY Nº 6 
El nuevo orden mundial del imperialismo
       


  Septiembre 1999


..Fundación Federico Engels


 

PRESENTACIÓN

A finales del milenio la rapiña, la extorsión y la guerra no son un mal recuerdo del pasado sino una realidad persistente. El colapso de la URSS y del bloque del Este ha permitido a los EEUU emerger como la única superpotencia a escala mundial con un poder económico y militar que jamas ningún país en la historia ha alcanzado. EEUU es ahora la fuerza contrarrevolucionaria más grande del planeta, preparada para utilizar cualquier medio a su alcance para derribar gobiernos no afines.

Sin embargo este poder, aparentemente impune, esta muy lejos de ser absoluto. El hecho de que hayan puesto en acción toda su maquinaria de destrucción y de propaganda en su intervención criminal contra Yugoslavia y hayan encontrado la oposición de centenares de miles de trabajadores y jóvenes en el continente europeo que se han movilizado contra la guerra, demuestra la debilidad política del imperialismo. Estas manifestaciones, que en países como Italia y Grecia adquirieron un carácter de masas, se han producido con la oposición activa de los principales dirigentes socialdemócratas y sindicales del continente, que han apoyado servilmente las acciones "humanitarias" de los bombarderos aliados.

Después de la masacre, después de haber arrojado sobre el territorio de Kosovo más bombas que en Alemania en la Segunda Guerra Mundial, después de haber contribuido activamente a la catástrofe de los refugiados albanokosovares –más incluso que los paramilitares serbios–, y después de destruir las infraestructuras económicas serbias y devolver el país a la barbarie, las tropas de la OTAN no han impedido la limpieza étnica sobre los serbios en territorio Kosovar, ni entre sus planes está devolver la auténtica democracia económica y política a la población kosovar.

Estamos ante el penúltimo capitulo de la pesadilla que sufre el pueblo de la antigua Federación Yugoslava, después de su desaparición criminal, a manos de los imperialistas alemanes y del resto de potencias occidentales en colaboración con las antiguas camarillas estalinistas reconvertidas al nacionalismo reaccionario. Ninguno de estos conflictos ha tenido un gramo de contenido progresista, por mucho que algunos "intelectuales progresistas" insistan en que sólo los imbéciles no pueden elegir bando. Nuestro bando está muy claro, con la clase trabajadora y los campesinos de Croacia, Eslovenia, Serbia, Bosnia o Kosovo, contra sus opresores que utilizando el "derecho de autodeterminación" les han esclavizado y postrado al imperialismo. Una vez más la tragedia de Yugoslavia demuestra que no puede haber ninguna solución realista al problema nacional sin acabar con la causa última del problema: el capitalismo. Por eso la bandera que a principios de este siglo levantaron los marxistas balcánicos, la bandera de la Federación Socialista de los Balca-nes, sigue siendo hoy la única salida para los pueblos de la zona.

En este número de Marxismo Hoy dedicamos un amplio espacio a tratar la agresión imperialista a Yugoslavia, extendiendo la visión al pasado reciente, la descomposición de la Federación tras la muerte de Tito y los intereses de las diferentes potencias imperialistas en la zona. También hemos querido tratar el conflicto de los Balcanes desde una perspectiva histórica, para constatar el hilo conductor de la política del imperialismo en la zona a lo largo de este siglo. Completamos este apartado con un clásico del marxismo, el articulo de Lenin El derecho de las naciones a la autodeterminación que puede arrojar mucha luz para comprender la postura del marxismo ante la cuestión nacional, frente a las grotescas formulas que muchos que se declaran marxistas han adoptado en este conflicto.

El volcán latinoamericano

Latinoamérica se ha convertido en protagonista de la lucha de clases internacional. Desde Brasil a Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador, Colombia o Venezuela, la inestabilidad política y el ascenso de la lucha del movimiento obrero marcan la pauta. Los acontecimientos inacabados de Venezuela donde el proceso abierto tras el triunfo de Chávez podría desembocar en cambios trascendentales para el continente, están siendo observados con temor y profunda preocupación por el imperialismo americano que confiaba en poder reconducir la política del coronel.

En realidad, la posibilidad de una ruptura con el capitalismo en Vene-zuela es el motivo de la histérica campaña propagandística contra Chávez y sus medidas, campaña que en el culmen de un cinismo cada vez más desvergonzado clama por la recuperación de un Estado de derecho que jamás existió en Venezuela.

A estos acontecimientos decisivos para el futuro de la humanidad y que reflejan vivamente la nueva época de revoluciones y contrarrevoluciones en la que hemos entrado de lleno, dedicamos un extenso trabajo, que hemos querido completar con la publicación de una colaboración desde Bolivia que comenta acertadamente los procesos de desregulación y sobreexplotación del sector más importante del proletariado boliviano, los mineros.

Incluimos también un artículo que analiza las últimas elecciones municipales en el Estado español y las perspectivas inmediatas y cierran la revista un trabajo sobre la historia del Primero de Mayo y la habitual sección de critica de libros.