RUSIA DE LA REVOLUCIÓN A LA CONTRARREVOLUCIÓN
Un análisis marxista


Autor Ted Grant
..Fundación Federico Engels

V-De la guerra a la ‘desestalinización’

 La última purga de Stalin

"El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente", escribió Lord Acton en una frase célebre. Ciertamente los regímenes totalitarios de todo tipo parecen tener ese efecto. Difuminando la diferencia entre la realidad y la voluntad de un individuo, un régimen de poder absoluto, en el que se prohibe toda crítica, sirve con el tiempo para desequilibrar la mente. Es casi seguro que esto es lo que sucedió con Hitler. Y hacia el final, la mente de Stalin estaba claramente trastornada. Ante la ausencia de cualquier control se creía omnipotente. El miedo a las masas llevó a la burocracia a cerrar filas incluso más fervientemente alrededor del Líder que garantizaba sus privilegios. El crecimiento de la economía iba en paralelo con un aumento brusco en la represión y el culto a Stalin. En el 19 Congreso del Partido, el culto al Líder alcanzó su expresión más grotesca. He aquí unos pocos ejemplos del discurso de clausura de Malenkov:

"El trabajo del camarada Stalin recién publicado Problemas económicos del socialismo en la URSS, es de importancia cardinal para la teoría marxista-leninista y para toda nuestra actividad práctica (fuertes y prolongados aplausos)...

"Así, los planes del Partido para el futuro, definiendo las perspectivas y los caminos de nuestro avance, están basados en un conocimiento de las leyes económicas, de la ciencia de la construcción de la sociedad comunista elaborada por el camarada Stalin. (fuertes y prolongados aplausos continuados)...

"Una contribución importantísima a la economía política marxista es el descubrimiento por parte del camarada Stalin de la ley básica del capitalismo moderno y la ley económica básica del socialismo (¡!) ...

"El descubrimiento del camarada Stalin (...) el camarada Stalin demuestra (...) el camarada Stalin nos ha demostrado (...) el camarada Stalin descubrió (...) el camarada Stalin ha revelado (...)

"Los trabajos del camarada Stalin son un testimonio gráfico de la importancia capital que nuestro Partido da a la teoría (...) el camarada Stalin avanza constantemente la teoría marxista (...) el camarada Stalin ha descubierto la función del lenguaje como instrumento de desarrollo social, y ha indicado las perspectivas para el desarrollo futuro de las culturas y lenguas nacionales (...)"

Y finalmente después de numerosas interrupciones por "aplausos", "aplausos prolongados", y "fuertes, largos y continuos aplausos ":

"¡Bajo la bandera inmortal de Lenin, bajo la sabia dirección del gran Stalin, adelante hacia la victoria del Comunismo! ...(Al concluir el informe todos los delegados se levantaron y saludaron al camarada Stalin con gritos fuertes y prolongados. Hubo gritos desde todas partes de la sala: ‘¡Larga vida al gran Stalin!’, ‘¡Hurra por nuestro querido Stalin!’, ‘¡Larga vida a nuestro amado líder y maestro, el camarada Stalin’)". (Report of 19 Congress of the CPSU, pp. 134-44)

No satisfecho con esto, Stalin se estaba preparando para lanzar toda una serie de nuevas y sangrientas purgas en las líneas de 1936-38. Ya no confiaba en nadie. Estalinistas de toda la vida fueron encarcelados. En 1952, Stalin acusó a sus fieles marionetas Voroshilov y Molotov de ser espías británicos, y les prohibió asistir a reuniones de la dirección. ¡Mikoyan fue denunciado como espía turco e incluso se le prohibió a Beria estar en presencia de Stalin! En el 22 Congreso Kruschev describió la atmósfera paranoica que reinaba en el círculo dirigente de Stalin: "Stalin podía mirar a un camarada que se sentaba en la misma mesa con él y decir: ‘Tienes una mirada furtiva hoy’. Se podía dar por sentado que ese camarada, cuya mirada era supuestamente furtiva, estaría bajo sospecha" (The Road to Communism—Report on the 22nd Congress CPSU, p. 111)

En enero de 1953, Pravda anunció el llamado complot de los doctores, un "grupo de doctores-saboteadores" que habían sido arrestados por asesinato e intento de "liquidar los cuadros dirigentes de la URSS". La mayoría eran judíos y estaban acusados de vínculos con la organización judía Joint, que estaba bajo la dirección del imperialismo de EEUU. Tres de los detenidos fueron acusados de trabajar para los servicios secretos británicos. Se lanzó una campaña contra los judíos bajo el disfraz de ‘cosmopolitismo y sionismo’. Pravda empezó a lanzar una campaña contra la amenaza de la "contrarrevolución". Parecía el preludio de otra purga masiva que provocó un escalofrío a través del círculo dominante. No hay duda que Stalin intentaba liquidarlos a todos. "Todo anunciaba otro 1937" declara Medvedev (ibid., Que juzgue la historia, p. 588).

Las acciones de Stalin estaban poniendo en peligro la situación de la burocracia en su conjunto. No era solamente el hecho de que amenazaba con asesinar al estrato dirigente. La Unión Soviética sólo se estaba recuperando de la devastación de la guerra. Hundirla de nuevo en el caos y la locura de otra purga hubiera tenido los efectos más catastróficos. Sin embargo, el 5 de marzo de 1953, Stalin murió súbitamente. Incluso si no fue asesinado—y todas las pruebas sugieren que lo fue—su muerte no podía llegar en un momento más oportuno. Poco después se declaró que el complot de los doctores era un montaje. Lejos de una purga sangrienta que hubiera amenazado toda la base del régimen, se necesitaban reformas por arriba para mantener intacto el control de la burocracia.

La muerte de Stalin provocó una lucha de poder dentro de la burocracia. Esta se vio obligada a aflojar su control. Ya había habido protestas masivas en Alemania del Este. Se habían dado levantamientos en los campos de trabajo, suprimidas sangrientamente. El fermento entre los obreros e intelectuales alcanzaba un nuevo punto álgido. Los partidarios de la "reforma" encabezados por Kruschev, consiguieron tomar las riendas del poder. Como explica el propio Kruschev en sus memorias, la burocracia estaba aterrorizada del movimiento que el "deshielo" podría provocar. Pero no tenían otra alternativa. "Nosotros en la dirección", declara Kruschev, "estábamos conscientemente a favor del deshielo, yo incluido (...) Estábamos asustados, realmente asustados. Teníamos miedo de que el deshielo podía desencadenar una inundación, que no seríamos capaces de controlar y que podría ahogarnos a nosotros. ¿Cómo podía ahogarnos? Podía haber desbordado las orillas del río soviético, formando un maremoto que se hubiera llevado por delante todas las barreras y muros de contención de nuestra sociedad. Desde el punto de vista de la dirección, esto hubiera sido un acontecimiento desfavorable. Queríamos guiar el proceso de deshielo de tal manera que estimulase solamente aquellas fuerzas creativas que contribuirían a fortalecer el socialismo" (Kruschev, Khruschev Remembers: The Last Testament, pp. 78-9). En lugar de "socialismo" hay que leer "dominio de la burocracia". Como consecuencia se llevó adelante una purga de estalinistas de la línea dura en la dirección. Se sometió a control a la policía secreta del estado y se fusiló a Beria. Se abolieron las leyes más draconianas y después de las huelgas y revueltas de los prisioneros en Vorkuta y otros campos se redujo el número de campos de trabajos forzados. Se decretó una amnistía general, menos para los presos políticos.

Los desequilibrios de la economía soviética, en la que se sacrificaba todo a la construcción de la industria pesada, se corrigieron parcialmente en favor de la producción de bienes de consumo. Kruschev introdujo toda una serie de reformas de los precios y medidas para aumentar la producción. Se hicieron concesiones generales a los obreros. Se suavizó el régimen en las fábricas. Los salarios medios aumentaron de 715 rublos al mes en 1955 a 778 en 1958. El índice de precios oficial prácticamente no cambió entre 1954 y 1980. Muchos precios disminuyeron. En 1957 empezó una campaña para alcanzar a los EEUU en la producción de carne, leche y mantequilla. Los ingresos combinados en dinero y en especies del trabajo colectivo aumentaron de 47.500 millones en 1952 a 83.800 millones en 1957. El consumo real per capita aumentó un 66 por ciento entre 1950 y 1958, alcanzando un nivel tres veces el de 1944.

La URSS ya no era la economía primitiva del pasado, sino que estaba surgiendo como la segunda superpotencia mundial. Alrededor de la mitad de la población vivía en las ciudades. El número de obreros aumentó drásticamente de 3,8 millones en 1928 a 17,4 millones en 1955. En comparación el número de obreros en EEUU sólo aumentó un tercio en el mismo período. La clase obrera industrial soviética en 1928 era más o menos un tercio de la de los EEUU; en 1955 era un poco mayor. El proletariado soviético había crecido cada año desde la segunda guerra mundial en unos dos o tres millones al año. Había una concentración masiva del proletariado en fábricas que dejaban pequeñas a las de occidente. Por ejemplo, había 200.000 trabajadores en la fábrica de coches de Gorki. En la fábrica Togliatti había unos 170.000 obreros. Era la clase obrera mayor y más poderosa del mundo.

Se introdujeron jornadas más cortas sin pérdida de salario para los obreros jóvenes, más vacaciones, una reducción de la semana laboral en dos horas, con más reducciones posteriormente, y la introducción por etapas de la jornada de siete horas; la extensión de la baja pagada por maternidad a 112 días, aumento en las pensiones y subsidios por incapacidad —que aumentaron la pensión media en un 81 por ciento¾ . Se empezó un enorme programa de construcción de viviendas. En los veinte años que van de 1950 a 1970 el consumo soviético de comida per capita se duplicó, el ingreso disponible se cuadriplicó, y las compras de artículos de consumo duraderos aumentó 12 veces. (Citado por F. Halliday, en The Making of the Second Cold War, pp. 148-9)

En 1956, en el 20 Congreso del Partido, Kruschev pronunció su famoso discurso de "desestalinización". Todos los crímenes se cargaron a Stalin. El problema, supuestamente, era "el culto a la personalidad". Se hizo a Stalin responsable de los juicios farsa, los asesinatos, las persecuciones, los campos de concentración, y los otros crímenes horribles contra la clase obrera soviética y las minorías nacionales. Pero ¿cómo podía haber llevado a cabo todos estos crímenes un sólo individuo? Este tipo de postura no tiene nada que ver con el marxismo, que no explica la historia en base a "grandes individuos". La concepción materialista de la historia explica que, si se lanza una idea (incluso una idea incorrecta) que consigue un apoyo de masas, entonces esa idea tiene que representar los intereses de alguna clase o grupo dentro de la sociedad. Así que si Stalin no representaba al proletariado, ¿a quién representaba? ¿A él mismo? No. Stalin representaba a la casta burocrática, los millones de funcionarios privilegiados que dominaban el Partido y el gobierno, y que gestionaban la industria, la sociedad y el Estado en su propio interés.

Después de castigar a Stalin, Kruschev se dirigió al "camarada" Beria, a quien describió como un "abyecto provocador y un vil enemigo (...) que asesinó a miles de comunistas y gente soviética leal (...) Ahora se ha demostrado que este villano había subido en el escalafón del gobierno sobre un número no declarado de cadáveres". Esto era cierto, pero se aplicaba no sólo a Beria, sino también a todos los demás burócratas que participaron ávidamente en los crímenes de Stalin como manera de avanzar sus carreras y llenar sus bolsillos.



capítulo VI: El período de estancamiento
apartado.-  ¿Imperialismo soviético?