RUSIA DE LA REVOLUCIÓN A LA CONTRARREVOLUCIÓN
Un análisis marxista


Autor Ted Grant
..Fundación Federico Engels

V-De la guerra a la ‘desestalinización’

 Europa del Este después de la guerra

Como Trotsky había sugerido de manera tentativa en su último trabajo, el régimen de bonapartismo proletario en Rusia se prolongó durante décadas. Este fue el resultado, en primer lugar, de la victoria de la URSS en la segunda guerra mundial, un acontecimiento que cambió radicalmente la correlación de fuerzas a escala mundial. En segundo lugar, la extensión de la revolución a Europa del Este con métodos bonapartistas significó el establecimiento, no de Estados obreros sanos como el de octubre de 1917, sino Estados obreros monstruosamente deformados a imagen y semejanza del Moscú de Stalin.

En Europa, la victoria de Rusia en la guerra y el levantamiento de las masas después de la derrota del fascismo italo-alemán también provocó una enorme oleada revolucionaria que amenazaba con barrer el capitalismo en todo el continente. Sin embargo, la victoria de Rusia en la guerra tuvo consecuencias complejas y contradictorias. Temporalmente, pero durante todo un período histórico, el estalinismo había salido enormemente fortalecido. La destrucción terrible y el derramamiento de sangre al que había sido sometida la URSS la dejaron agotada y debilitada, mientras que la economía de los EEUU estaba intacta y de hecho, América había alcanzado el punto álgido de su poderío militar y económico. Pero debido al estado de ánimo de los pueblos y la correlación de fuerzas de clase a escala mundial, los imperialistas eran incapaces de empezar una nueva guerra contra Rusia.

La intervención a una escala similar a la que siguió a la primer guerra mundial era imposible. Al contrario, los Aliados se vieron obligados a tragarse la hegemonía rusa en Europa del Este y en partes de Asia, cosa que no hubieran estado dispuestos a conceder ni siquiera al zarismo reaccionario. La burocracia rusa había conseguido la dominación sobre un territorio mucho mayor que los sueños más descabellados de la Rusia de los zares.

El proceso por el cual se derrocó al capitalismo en Europa del Este, y por el que se extendió el estalinismo, se desarrolló de una manera peculiar, tal y como explicó el autor de la presente obra en documentos publicados en aquel entonces. Las fuerzas conquistadoras del Ejército Rojo llenaron el vacío del poder estatal en Europa del Este después de la derrota de los nazis y sus colaboradores. La débil burguesía de estas áreas había sido exterminada en gran parte, absorbida como colaboradores por el imperialismo alemán o reducida a socios de segunda categoría de los nazis durante los años de la guerra. La burguesía había sido relativamente débil en Europa del Este incluso antes de la guerra, ya que los estados de esta región eran en gran medida semi-colonias de las grandes potencias de manera similar a los estados Suramericanos. Los regímenes de preguerra sufrían una crisis crónica debido a la balcanización de la zona y la incapacidad de la clase dominante para resolver los problemas de la revolución democrático burguesa. Casi todos ellos eran dictaduras policíaco-militares débiles sin raíces reales entre las masas.

La victoria de Rusia durante la guerra provocó indudablemente un levantamiento entre las masas, rápidamente en unos países, más tarde en otros. La revolución socialista estaba a la orden del día. Esto era peligroso no sólo para la burguesía sino también para el Kremlin, que veía cualquier movimiento independiente de los obreros como una amenaza. Para impedir que los obreros llevasen a cabo la revolución socialista en las líneas de Octubre, sus agentes proclamaban que la situación no estaba madura para la revolución socialista. En lugar de eso proclamaron el establecimiento de Democracias Populares. La burocracia consiguió sus objetivos maniobrando entre las clases y manipulándolas de manera típicamente bonapartista. El truco era formar un frente popular entre las clases y organizar un gobierno de ‘concentración nacional’. Sin embargo este frente popular tenía una base diferente y objetivos diferentes que los frentes populares del pasado.

En España el objetivo del frente popular era destruir el poder de los obreros y el estado obrero embrionario, mediante la liquidación de la revolución obrera. Esto se conseguía haciendo una alianza con la burguesía, o más correctamente con la sombra de la burguesía, estrangulando el control que los obreros habían establecido en las fábricas y las milicias obreras armadas, y restableciendo el Estado capitalista bajo el control de la burguesía. Como consecuencia de esta política, hacia finales de la guerra había una dictadura policíaco-militar a ambos lados de las líneas.

El objetivo de la coalición con la burguesía aplastada, o con su sombra, en Europa del Este no era el de devolver el control a la clase capitalista. En los frentes populares anteriores el poder real del Estado —cuerpos de hombres armados, policía y aparato del Estado— estaba firmemente en manos de la burguesía con los partidos obreros actuando como apéndices. En Europa del Este, con una variación importante u otra, el poder real, es decir, el control de los cuerpos de hombres armados y el aparato del Estado, estaba en manos de los estalinistas. La burguesía ocupaba la posición de apéndice sin poder real. ¿Por qué entonces la coalición? Servía como cobertura bajo la cual se podía construir y consolidar una fuerte maquinaria estatal siguiendo el modelo de Moscú.

Introduciendo la reforma agraria y expropiando a la clase de los terratenientes, se habían asegurado por un tiempo el apoyo o condescendencia de los campesinos. Una vez construido y consolidado un Estado fuerte bajo su control, entonces pasaron a la siguiente etapa. Movilizando a los obreros se volvieron hacia la burguesía, a la que ya no necesitaban para hacer de contrapeso a los obreros y campesinos, y paso a paso la expropiaron. La burguesía, sin el apoyo externo del imperialismo era incapaz de ofrecer ninguna resistencia seria. Se introdujo un régimen totalitario que cada vez se acercaba más al modelo de Moscú. Después de la eliminación de la burguesía, y el inicio de la industrialización a gran escala, la burocracia se volvió contra los campesinos y empezó la colectivización de la agricultura.

El establecimiento de estados obreros burocráticamente deformados en Europa del Este y poco después en China, tuvo el efecto de fortalecer el estalinismo a escala mundial por todo un período histórico. El fortalecimiento de la URSS y el debilitamiento del capitalismo europeo creaban una situación peligrosa para el imperialismo americano, que se vio obligado a reflotar y sacar del apuro a las potencias europeas, Francia, Alemania, Italia, Gran Bretaña y también Japón. En 1947 se proclamó el Plan Marshall para reconstruir el capitalismo europeo. El precio a pagar por esta ayuda era la dominación del imperialismo americano dentro de la Alianza Occidental. El desarrollo de las relaciones internacionales quedó dominado por las dos superpotencias, el imperialismo americano por una parte y la burocracia rusa por la otra. En marzo de 1946 en Fulton, EEUU, Churchill habló de un Telón de Acero que se extendía del Báltico al Adriático. Era el inicio de una intensa rivalidad diplomática, política y estratégica entre los dos sistemas sociales: la guerra fría. Los estalinistas fueron expulsados sin contemplaciones de los gobiernos de Francia e Italia en 1947, y en dos años se formaba la OTAN y Alemania había quedado divida entre el Este y el Oeste.



capítulo V: De la guerra a la desestalinización
apartado.-  Victoria en China