RUSIA DE LA REVOLUCIÓN A LA CONTRARREVOLUCIÓN
Un análisis marxista


Autor Ted Grant
..Fundación Federico Engels

IV-El carácter del estalinismo

 

 "Colectivismo burocrático"

¿Acaso la Rusia estalinista representaba una nueva forma de sociedad no prevista por Marx o Lenin? Claramente si el estalinismo no es socialismo, una sociedad basada en la satisfacción armoniosa de las necesidades humanas, ¿qué representaba? Algunos han observado la Unión Soviética, y han sido repelidos por los juicios-purga, los campos de trabajo, y en general el carácter totalitario del régimen y han sacado la conclusión de que el estalinismo era una nueva sociedad explotadora con su propia clase dominante burocrática. A esta conclusión se la ha dado diferentes descripciones, desde "colectivismo burocrático" (Bruno Rizzi y Max Shachtman) hasta "capitalismo de Estado" (Tony Cliff). En realidad estas concepciones son falsas de principio a fin.

La teoría del capitalismo de Estado se basaba en la idea de que la contrarrevolución política estalinista en Rusia significaba una nueva etapa en el capitalismo. Este no se diferenciaba en ningún punto fundamental del capitalismo "normal". La burocracia era supuestamente una nueva clase dominante. Supuestamente la economía soviética seguía las leyes normales del capitalismo, etc. Sin embargo, un argumento de este tipo queda inmediatamente enmarañado de contradicciones. Sin ir más lejos, tenemos que señalar que si la Unión Soviética era capitalista (o capitalista de Estado, no representa ninguna diferencia fundamental para la sustancia del argumento), entonces tendría que haber tenido la misma ley del movimiento que el capitalismo: es decir booms y recesiones. Por más que mires y remires no encontrarás un fenómeno de este tipo. Así la adopción de una teoría falsa lleva necesariamente al abandono del punto de vista básico del marxismo. He aquí un tipo de capitalismo que ha conseguido eliminar la contradicción fundamental de la economía de mercado: un capitalismo sin paro, capaz de desarrollar las fuerzas productivas a velocidades sin precedentes y no interrumpidas por crisis de sobreproducción.

Esta conclusión nos llevaría inevitablemente a revisar los postulados básicos del marxismo, de ser cierta. Pero no lo es. Toda la concepción se basa en una incomprensión total de la teoría marxista del Estado, el carácter de clase de la sociedad y el período de transición. El esquema general de Marx y Lenin de cómo se desarrollará la transición del capitalismo al socialismo es indudablemente correcto, en general. Pero la verdad es siempre concreta. No se pueden entender fenómenos sociales complejos y contradictorios sólo sobre la base de generalizaciones teóricas. Éstas pueden servirnos de marco de referencia y punto de partida útil, pero sólo se puede entender el carácter de la cosa en sí mediante un análisis cuidadoso de todos los hechos y procesos, de manera completa, sacando a la luz todas las tendencias contradictorias. Por el contrario, el intento de ordenar los hechos para justificar una definición preconcebida acaba inevitablemente en un aborto.

Lo que sorprende de la teoría del capitalismo de Estado en todas sus variantes es su carácter completamente arbitrario. Lejos de resolver nada, nos lleva a una nueva maraña de contradicciones. La explicación de Trotsky del estalinismo como Estado obrero deformado, una forma de bonapartismo proletario, mucho más simple y completamente de acuerdo con la teoría marxista, se corresponde con todo lo que hemos visto en la URSS desde la muerte de Lenin hasta la caída del muro de Berlín. Aceptando este punto de vista no necesitamos revisar las ideas básicas del marxismo que son las únicas que nos dan una comprensión científica y una guía para la acción en la nueva situación.

Es imposible comprender un proceso vivo, en desarrollo, mediante definiciones abstractas y lógica formal. Como Trotsky explicó: "El principal vicio del pensamiento vulgar radica en el hecho de que quiere contentarse con fotografías inertes de una realidad que consiste en eterno movimiento. El pensamiento dialéctico da a los conceptos —por medio de aproximaciones sucesivas, correcciones, concreciones— riqueza de contenido y flexibilidad; diría incluso, hasta cierta suculencia que en cierta medida los aproxima al fenómeno viviente. No hay un capitalismo en general, sino un capitalismo dado, en una etapa de desarrollo. No hay un Estado obrero en general, sino un Estado obrero dado, en un país atrasado, dentro de un cerco imperialista, etc." (Trotsky, En Defensa del Marxismo, p. 57)

Las teorías del capitalismo de Estado en Rusia se remontan bastante en el tiempo. La teoría del colectivismo burocrático para describir la URSS la plantearon Bruno Rizzi y Max Shachtman hace más de 50 años. En su libro La Bureaucratisation du Monde, Bruno Rizzi explica: "En nuestra opinión, la URSS representa un nuevo tipo de sociedad dirigida por una nueva clase social: esa es nuestra conclusión. La propiedad colectivizada de hecho pertenece a esta clase que ha introducido un sistema de explotación nuevo y superior. Se transfiere la explotación del individuo a la clase." (B. Rizzi, La Bureaucratisation du Monde, p. 31)

De nuevo: "En nuestra opinión, en la URSS, los propietarios son los burócratas ya que ellos tienen la fuerza en sus manos. Son ellos los que dirigen la economía tal y como era normal entre la burguesía; son ellos los que se apropian de los beneficios, tal y como era normal en todas las clases explotadoras, y son ellos los que fijan los salarios y los precios de las mercancías: una vez más son los burócratas." (Ibid., p. 56) Rizzi concluye: "La explotación se da exactamente de la misma manera que en una sociedad basada en la esclavitud (...) La clase obrera rusa ya no son proletarios; son simplemente esclavos. Es una clase de esclavos en su sustancia económica y en sus manifestaciones sociales." (Ibid., pp. 72-4.). Irónicamente más adelante llega a la conclusión de que sobre la base del aumento del desarrollo productivo este colectivismo burocrático acabará en una "sociedad sin clases y el socialismo".

Para acabar de arreglarlo, también incluye la Alemania de Hitler como colectivismo burocrático. El argumento de Bruno Rizzi es completamente acientífico. Los burócratas soviéticos no eran propietarios en el sentido de poseer los medios de producción. No eran propietarios de acciones. Tampoco podían pasar ninguna propiedad mediante herencia. Ciertamente no poseían la clase obrera como los esclavistas romanos poseían sus esclavos. Cómo una sociedad clasista de ese tipo iba a desarrollarse en socialismo sigue siendo un misterio. Sin embargo estas ideas descabelladas fueron recogidas por James Burnham, que alcanzó notoriedad como autor de La Revolución Directorial, en que se equiparaba el estalinismo con el fascismo y el New Deal. Burnham también se hizo famoso por su defensa abierta de la guerra nuclear contra la Unión Soviética. En el fondo, todo esto reflejaba el profundo pesimismo y desesperación de una capa de intelectuales de capas medias como consecuencia de las derrotas de la clase obrera. La noción del colectivismo burocrático era más que una teoría, era la expresión del Estado de ánimo de este sector, impresionado por la visión de un futuro de pesadilla en las páginas del libro de George Orwell 1984.

Max Shachtman también adoptó la teoría del colectivismo burocrático después de romper con el movimiento trotskysta en 1940. "Es cruel darse cuenta del cumplimiento de la predicción de todos los grandes socialistas científicos, de Marx y Engels en adelante, de que el capitalismo tiene que colapsar por su incapacidad para resolver sus propias contradicciones y que las alternativas a las que se enfrenta la humanidad no son tanto capitalismo o socialismo, sino: socialismo o barbarie. El estalinismo es esa nueva barbarie," declara Shachtman (M. Shachtman, The Bureaucratic Revolution, p. 32). Shachtman también llegó a mantener que los obreros de la URSS no eran en absoluto obreros, sino esclavos del Estado burocrático. A pesar de eso, en ese momento, él consideraba este colectivismo burocrático más progresista que el capitalismo.

Según la resolución aprobada en la Convención de 1941 de su organización, el Partido Obrero: "Desde el punto del socialismo, el Estado colectivista burocrático es un orden social reaccionario; en relación al mundo capitalista, está en un plano históricamente más progresista." Esto era realmente un intento por parte de Shachtman de justificar su adaptación a la opinión pública pequeñoburguesa americana que había girado hacia un antiestalinismo feroz después de 1939. Eventualmente, Shachtman giró más a la derecha acabando por defender la política exterior de los EEUU. Subsiguientemente la teoría del colectivismo burocrático cayó en desuso como descripción de la URSS.

Por otra parte, algunos sectores siguieron defendiendo la teoría del capitalismo de Estado. El exponente contemporáneo más reciente es Tony Cliff en su libro Rusia: un análisis marxista (1964), republicado como Capitalismo de Estado en Rusia (1974). Este trabajo se basa en una versión anterior llamada El Carácter de la Rusia Estalinista publicada en junio de 1948. Debido a su debilidad teórica, y la crítica que nosotros hicimos a este trabajo en ese tiempo, más adelante se modificaron los argumentos. Inicialmente, Cliff planteó que la URSS había sufrido una transformación en 1928, el primer año de los Planes Quinquenales, pasando de ser un Estado obrero deformado a capitalismo de Estado porque se podía afirmar de manera concluyente "que con la introducción de los Planes Quinquenales, los ingresos de la burocracia consistían en gran medida en plusvalía". (T. Cliff, El Carácter de la Rusia Estalinista, p. 45).

Sin embargo, este argumento clave fue abandonado cuando se le clarificó a Cliff que desde 1920 en adelante, la burocracia había consumido una gran parte de la plusvalía producida por la clase obrera, legítima e ilegítimamente. Tal y como Marx había explicado correctamente, en un Estado obrero en el período transicional, la producción de plusvalía se utilizaría para acelerar la construcción de la industria, preparando de esta manera el camino para la transición más rápida posible hacia la igualdad y después hacia el comunismo completo. Ningún marxista podría mantener que por este motivo el carácter de clase del Estado soviético había cambiado. Tony Cliff abandonó sin contemplaciones este argumento sin explicación y posteriormente desarrolló nuevos argumentos en un intento de reforzar la teoría del capitalismo de Estado. Este hecho resume su tratamiento ecléctico de esta cuestión durante los últimos 40 años.



capítulo IV: El carácter de clase del estalinismo
apartado.-  Trotsky sobre el capitalismo de Estado