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RUSIA
DE LA REVOLUCIÓN A LA CONTRARREVOLUCIÓN
IV-El carácter del estalinismo |
¿Qué es el bonapartismo?
Trotsky, basándose en los acontecimientos, fue capaz de extender y profundizar todavía más su análisis del carácter de clase de la URSS, precisando más sus definiciones. En 1935 ya había abandonado el término centrismo para describir a la burocracia, y adoptó la definición más apropiado de su carácter: una forma de bonapartismo proletario. Para poder entender el razonamiento de Trotsky, primero es necesario enunciar de nuevo la teoría marxista del Estado. El Estado se puede definir de muchas maneras. Una de las más comunes para los marxistas es referirse al Estado como "cuerpos de hombres armados en defensa de la propiedad privada". En última instancia, todas las formas de Estado se reducen a esto. Pero en la práctica, el Estado es mucho más que el ejército y la policía. El Estado moderno, incluso bajo el capitalismo, es un monstruo burocrático, un ejército de funcionarios que absorbe una enorme cantidad de la plusvalía producida por la clase obrera. Desde ese punto de vista, hay un germen de verdad en los argumentos de los monetaristas cuyas exigencias de recortar el Estado son un eco moderno de la exigencia de los liberales del siglo XIX de "un gobierno barato". Por supuesto que, como Marx explica en La Guerra Civil en Francia, la única manera de conseguir un gobierno barato es mediante la abolición revolucionaria del Estado burgués, y el establecimiento de un Estado obrero, o un semi-estado, como la Comuna de París.
Marx, Engels y Lenin explicaron que el Estado es un poder especial, que se sitúa por encima de la sociedad y cada vez se aliena más de ésta. Como proposición general podemos aceptar que todos los Estados reflejan los intereses de una clase dominante en concreto. En realidad, la burocracia estatal tiene sus propios intereses, que no se corresponden necesariamente y en todo momento con los de la clase dominante, e incluso pueden entrar en conflicto abierto con ésta. El Estado, en último análisis, como explicaron Marx y Lenin, se compone de cuerpos de hombres armados y sus apéndices. Esta es la esencia de la definición marxista. Sin embargo, hay que ir con cuidado a la hora de utilizar generalizaciones marxistas, que indudablemente son correctas, en un sentido absoluto. La verdad es siempre concreta y si no se analizan las ramificaciones particulares y las circunstancias concretas, inevitablemente se cae en abstracciones y errores. Observemos la manera tan cautelosa con la que Engels trata la cuestión, incluso generalizando. En El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, Engels escribe:
"Pero a fin de que estos antagonismos, estas clases con intereses económicos en pugna no se devoren a sí mismas y no consuman a la sociedad en lucha estéril, se hace necesario un poder situado aparentemente por encima de la sociedad y llamado a amortizar el choque, a mantenerlo en los límites del orden. Y ese poder, nacido de la sociedad, pero que se pone por encima de ella y se divorcia de ella más y más, es el Estado."
Y más adelante añade:
"Y si no examínese nuestra Europa actual, donde la lucha de clases y la rivalidad en las conquistas han hecho crecer tanto la fuerza pública, que ésta amenaza con devorar a la sociedad entera y aun al Estado mismo (...)" (Op. cit., p. 320)
Engels continua, explicando que una vez que ha surgido el estado, dentro de ciertos límites, éste desarrolla un movimiento propio independiente y que eso es necesario bajo ciertas condiciones: "Dueños de la fuerza pública y del derecho a recaudar impuestosdice Engels, los funcionarios, como órganos de la sociedad, aparecen ahora situados por encima de esta.
"(...) Como el Estado nació de la necesidad de refrenar los antagonismos de clase, y como, al mismo tiempo, nació en medio del conflicto de esas clases, es, por regla general, el Estado de la clase más poderosa, de la clase económicamente dominante, que, con ayuda de él, se convierte también en la clase políticamente dominante, adquiriendo para ello los medios para la represión y la explotación de la clase oprimida (...) Sin embargo, por excepción, hay períodos en los que las clases en lucha están tan equilibradas, que el Poder del Estado, como mediador aparente, adquiere cierta independencia momentánea respecto a una y otra (...)" (énfasis mío)
Y de nuevo Engels dice:
"El vínculo central en la sociedad civilizada es el estado, que en todos los períodos normales es sin excepción el Estado de la clase dominante, y que en todos los casos sigue siendo esencialmente una maquinaria de dominación de la clase oprimida y explotada (...)" (énfasis mío) (C. Marx y F. Engels, Obras Escogidas en dos tomos, t. II, pp. 318-22)
Démonos cuenta de la manera extremadamente cuidadosa y científica en la que se expresa Engels. "En todos los períodos normales", "es, por regla general, el Estado de la clase más poderosa", etc. Engels entendía claramente que había situaciones anormales en las que este principio general de la teoría marxista no se podía aplicar. Marx desarrolló esta aproximación dialéctica a la cuestión del Estado en El 18 Brumario de Luis Bonaparte, donde explica el fenómeno del bonapartismo, en el que la relación entre el Estado y la clase dominante no se corresponde a la norma. Marx señaló cómo los soldados borrachos de Luis Bonaparte, en nombre de "la ley, el orden y la familia", fusilaron a la burguesía a la que presumiblemente representaban. ¿Era la burguesía la clase dominante bajo Luis Bonaparte? Para responder a esta pregunta no se requiere un conocimiento muy profundo del marxismo. La mera generalización "cuerpos de hombres armados" no tiene en cuenta ni el bonapartismo burgués ni el proletario. Si tomamos la historia moderna, podemos ver muchos ejemplos en los que se expropia a la burguesía de su poder político pero ésta sigue siendo la clase dominante. Esto es lo que llamamos bonapartismo, o, en palabras de Marx, "el gobierno desnudo de la espada sobre la sociedad". Veamos algunos ejemplos.
En China, en 1927, después de que Chiang Kai-shek hubiera aplastado a la clase obrera de Shanghai con la ayuda de la chusma de las bandas de Shanghai, los banqueros organizaron banquetes en su honor, y le aplaudieron como benefactor y salvador de la humanidad. Pero Chiang quería algo más material que las alabanzas de sus dueños y sin contemplaciones, envió a todos los empresarios ricos y banqueros de Shanghai a la cárcel consiguiendo millones en rescates antes de liberarlos. Había hecho el trabajo para ellos y ahora exigía sus honorarios. Él no había aplastado a los obreros de Shanghai para beneficio de los capitalistas, sino por lo que significaba en poder e ingresos para él y su banda de ladrones. A pesar de eso ¿quién se atrevería a decir que los banqueros que estaban en la cárcel no seguían siendo la clase dominante aunque no tenían el poder político? La burguesía china tuvo tiempo de reflexionar amargamente sobre la complejidad de una sociedad en la que una gran parte del botín de la plusvalía extraída a los obreros tenía que ir a parar a sus perros guardianes y en la que muchos de los miembros de su clase languidecían en la cárcel.
La burguesía en esas condiciones es expropiada políticamente, la fuerza bruta domina la sociedad. Los militares y funcionarios consumen una parte considerable de la plusvalía. Pero estos burócratas están interesados en la continuación de la explotación capitalista de los obreros, y por lo tanto, aunque tratarán de exprimir a la burguesía todo lo que puedan, van a defender la propiedad privada. Por eso la burguesía sigue siendo la clase dominante, aunque ha perdido el poder político directo. En esto reside la respuesta a aquellos defensores del capitalismo de Estado que aseguran que es un sofisma afirmar que Rusia era un Estado obrero deformado, y que la clase obrera pudiera ser la clase dominante cuando estaba bajo la bota de Stalin y una parte de ésta estaba en campos de trabajo. Si no nos guiamos por las formas básicas de propiedad de una sociedad perdemos totalmente el Norte.
Se pueden dar muchos ejemplos de la historia de cómo un sector de la clase dominante ha atacado a otro y de cómo el Estado se ha elevado por encima de la sociedad. Por ejemplo, en la "guerra de las Rosas" en Gran Bretaña, las dos fracciones de los barones dominantes se exterminaron los unos a los otros. En varios momentos grandes sectores de la clase dominante estaban en la cárcel o habían sido ejecutados, y el trono estaba ocupado por aventureros de uno u otro bando. Finalmente surgió una nueva dinastía, la de los Tudores, que se equilibró entre las clases para establecer un régimen absolutista. En otros países ocurrieron procesos análogos. ¿Cuál es el carácter de clase del absolutismo? Estos monarcas absolutos, en un intento de consolidarse como un poder por encima de la sociedad, y alienándose cada vez más de ella, frecuentemente se apoyaron en la burguesía naciente para asestar golpes a la nobleza feudal. Pero el carácter de clase del régimen seguía siendo feudal. Estaba determinado por las relaciones de propiedad existentes, no por la configuración política del gobierno. En el período de declive de la sociedad esclavista existía una situación parecida. Los emperadores romanos se elevaron por encima de la sociedad y oprimieron cruelmente a la clase dominante, los dueños de esclavos, que fueron saqueados por impuestos, encarcelados, torturados y asesinados por los emperadores, que eran "elegidos" por la guardia pretoriana. De hecho, Marx originalmente utilizó el término "cesarismo" para describir este fenómeno. Pero este hecho no cambiaba un ápice el carácter de clase del Estado romano como un Estado esclavista. Y los dueños de esclavos seguían siendo la clase dominante incluso bajo el talón de hierro del cesarismo.
Tal y como Trotsky explica, siguiendo el análisis clásico de Marx, Engels y Lenin: "El cesarismo o su forma burguesa, el bonapartismo entra en escena en la historia cuando la áspera lucha de dos adversarios parece elevar el poder sobre la nación, y asegura a los gobernantes una independencia aparente con relación a las clases; cuando en realidad no les deja más que la libertad que necesitan para defender a los privilegiados" (Trotsky, La Revolución Traicionada, p. 238).
En éste siglo, en el período de declive capitalista, hemos visto el fenómeno del fascismo, que se diferencia del bonapartismo en sus orígenes, pero que tiene muchas cosas en común con éste. Un régimen fascista, a diferencia del bonapartismo, llega al poder apoyándose en un movimiento de masas compuesto por la pequeña burguesía enfurecida y el lumpemproletariado. Sin embargo, en cuanto llega al poder, enseguida pierde su base de masas y se convierte en un régimen bonapartista, apoyándose en el ejército y la policía. Trotsky comparó la burocracia nazi en Alemania con "el viejo del mar" que se sienta sobre las espaldas de la burguesía y, a cambio de guiarla por el camino seguro, al mismo tiempo abusa de ella, escupiendo en su calva y clavándole las espuelas en los costados.
En En defensa del marxismo, Trotsky explica las diferencias entre bonapartismo y fascismo:
"El elemento que el fascismo tiene en común con el viejo bonapartismo es que utilizaba los antagonismos de clases para dar al poder del Estado la mayor independencia. Pero nosotros siempre hemos subrayado que el viejo bonapartismo existió en la época de ascenso de la sociedad burguesa, mientras que el fascismo es un poder estatal de la sociedad burguesa en declive". (Trotsky, In Defence of Marxism, p. 227).
No hay más que considerar el tratamiento de Hitler a sus oponentes capitalistas. Los nazis, que defendieron las relaciones de propiedad capitalistas, no sólo robaron a la burguesía y confiscaron sus propiedades, sino que ocasionalmente les ejecutaron. Por supuesto que no hay duda de que el carácter de clase del Estado nazi era burgués. Pero, por otra parte, la burguesía alemana perdió el control del Estado, que cayó en manos de los aventureros criminales e irresponsables de Hitler, que lo utilizaron en su propio beneficio. Aquí la relación entre el Estado y la clase dominante es dialéctica y contradictoria. De hecho, en 1943, los intereses de la clase dominante en Alemania estaban en conflicto abierto con los del Estado. En ese momento, Alemania ya había perdido la guerra. A la clase dominante le interesaba llegar a una paz con Gran Bretaña y EEUU para poder mantener la guerra con la Unión Soviética. Pero la rendición hubiera sido una sentencia de muerta para la camarilla nazi que controlaba el Estado. La burguesía alemana intentó, y fracasó, eliminar a Hitler mediante un golpe militar (el complot de los generales). Hitler combatió en la guerra hasta un final amargo y Alemania pagó el precio con la pérdida de su mitad oriental ante la Rusia estalinista.
capítulo IV: El carácter de clase del estalinismo
apartado.- Estalinismo: una forma de bonapartismo