Divisiones sociales crecientes
RUSIA DE LA REVOLUCIÓN A LA CONTRARREVOLUCIÓN
Un análisis marxista
Autor Ted Grant
..Fundación Federico Engels
III-Del Plan Quinquenal a las purgas
El estalinismo representaba la destrucción de los derechos básicos de los trabajadores (huelga, organización, libertad de expresión, etc.) que existen en las "democracias" del Occidente capitalista. Aunque la contrarrevolución política ya había empezado en 1924, con las intrigas de Stalin y su dominación del aparato del partido y del Estado, fue un proceso prolongado. Los viejos cuadros de la Revolución fueron eliminados gradualmente y sustituidos por burócratas omnipotentes. A principios de 1930, la derrota de las oposiciones de izquierdas y de derechas había dejado el camino libre para la dominación completa de la fracción estalinista. "Los jacobinos han sido expulsados por los termidorianos y bonapartistas", escribió Trotsky, "los bolcheviques han sido suplantados por los estalinistas".
De 1932 a 1947 no se celebró ningún congreso sindical en la URSS. Los sindicatos se convirtieron en meros apéndices del Estado. Los sóviets se habían transformado hacía tiempo en órganos de dominio burocrático. Stalin elaboró una nueva constitución en 1936, presentándola como la "más democrática del mundo". En vísperas de las elecciones generales de 1937, Stalin declaró: "¡El mundo nunca ha visto -no, realmente nunca- unas elecciones tan completamente libres y verdaderamente democráticas! La Historia no registra ningún otro ejemplo parecido". (J. Stalin, Speeches at Pre-election Meetings of the Stalin Election District in Moscow Province, 11th December 1937 and 9th February 1946 (Russian), Moscow 1946, p.5. Citado por T. Cliff, State Capitalism in Russia, p. 121). Sin embargo, esta constitución "democrática" no impidió la manipulación de las elecciones, y todos los candidatos del PC sacaron un 99,9% de los votos. En unas elecciones a sóviets locales el 21 de diciembre de 1947, Stalin consiguió 2.122 votos, ¡a pesar de que la circunscripción sólo tenía 1.617 electores! Esto fue explicado por Pravda el día siguiente: "Las papeletas electorales de más fueron introducidas en las urnas por ciudadanos de circunscripciones vecinas ansiosos por aprovechar la oportunidad de expresar su gratitud a sus líderes"(!) (Ibid., p. 121).
El fraude electoral escandaloso se reveló claramente en el referéndum en Lituania, el 12 de julio de 1940 sobre su unión con la URSS. ¡Debido a un error, Moscú anunció los resultados después del primer día de un referéndum que duraba dos! Como dijo un comentarista: "Fue un desliz desafortunado, por el cual un periódico londinense publicó los resultados oficiales de una agencia de noticias rusa veinticuatro horas antes del cierre oficial de las urnas". (Ibid., p. 122).
La burocracia, con Stalin a su cabeza, estaba consolidando su control del poder. A mediados de los años 30, ya se había asegurado una posición de poder y privilegios mucho mayor que cualquier otra burocracia en la Historia. Utilizando el látigo del dirigismo burocrático y su auxiliar, el movimiento stajanovista, la productividad del trabajo creció sustancialmente durante esos años, lo que desarrolló la industria, pero también proporcionó mayores privilegios a los burócratas. El aumento de la producción "gracias a la circulación de mercancías, significa también un aumento de la desigualdad", observaba Trotsky. "El aumento del bienestar de las capas dirigentes comienza a sobrepasar sensiblemente al del bienestar de las masas. Mientras el Estado se enriquece, la sociedad se diferencia" (Trotsky, La Revolución Traicionada, p. 127). Al tiempo que se abolía el racionamiento y que aumentaban los salarios de la mayoría, los privilegios de la burocracia aumentaron enormemente. El crecimiento económico conllevó no una mayor igualdad, sino una división social creciente, tanto entre la clase obrera y la burocracia, como entre los trabajadores mejor y peor pagados.
Los salarios y prebendas de los funcionarios más altos aumentaban mucho más rápidamente que los salarios reales de los obreros. Algunos burócratas tenían varios cargos, y por lo tanto cobraban varios salarios. También se introdujo un sistema de subsidios para funcionarios de presidente de sóviet local para arriba. Como Marx explicó, debido a la "necesidad generalizada", la lucha por la existencia amenaza con hacer resurgir "toda la vieja basura". Bajo el régimen de Stalin, el proceso adoptó una forma perversa. "Siempre y en cualquier régimen", observa Trotsky, "la burocracia devora una parte no pequeña de la plusvalía".
La regla que impedía que los funcionarios del Partido Comunista recibiesen un salario mayor al de un obrero cualificado, el máximo del partido, fue abolida formalmente el 8 de febrero de 1932. La burocracia estaba ansiosa por apropiarse de la creciente plusvalía producida por el trabajo de la clase obrera rusa. Devoraba, despilfarraba y malversaba una porción considerable de los ingresos nacionales. Un pequeño grupo de altos cargos ya estaban recibiendo privilegios desde el primer Plan Quinquenal, mediante la creación de un sistema de tiendas, centros de distribución y comedores especiales, en los que, en un periodo de gran inflación, podían comprar a precios fijos. Progresivamente se introdujeron otros privilegios: hospitales especiales, centros vacacionales, dachas, etc. Los funcionarios del Partido también recibían prebendas por conferencias, congresos y demás. La burocracia, como parásitos, quería una parte cada vez mayor de la riqueza nacional. Para impedir el colapso, y así defender el bienestar de la casta burocrática en su conjunto, hubo que recortar o limitar la corrupción. Ese era el papel del árbitro supremo, Stalin.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, Trotsky calculó que la burocracia soviética -compuesta por los funcionarios de los aparatos del Estado, el partido, los sindicatos, las cooperativas y el complejo militar industrial, junto a sus familias y dependientes- contabilizaban unos 20-25 millones de personas, un 12-15% de la población. Sin embargo, la burocracia no era una formación social homogénea, a diferencia del proletariado. La casta dominante, en el sentido estricto de la palabra, se componía probablemente de unas 500.000 personas, que se apoyaban en "una pesada pirámide administrativa con unos cimientos amplios y polifacéticos". Era un grupo heterogéneo que iba desde dignatarios del Kremlin hasta funcionarios locales del partido y del Estado. Trotsky tuvo mucho cuidado en no describir ese estrato parasitario como una nueva clase social.
Exilado a Alma-Ata y después expulsado de la URSS, León Trotsky emprendió la tarea de organizar una Oposición de Izquierdas Internacional para continuar la defensa de las ideas y tradiciones del bolchevismo. Para derrotar al estalinismo era esencial definir y comprender el carácter de la reacción burocrática dentro de la Unión Soviética. Con la degeneración de la Comintern (la Internacional Comunista), Trotsky dedicó el resto de su vida a organizar y rearmar teóricamente a los jóvenes cuadros revolucionarios del movimiento marxista. En un momento en que el mundo estaba hipnotizado por los asombrosos avances de los primeros planes quinquenales de la URSS, Trotsky fue el único en proporcionar un análisis científico exhaustivo del estalinismo. Este logro por sí solo garantizaría su lugar en la Historia como uno de los grandes pioneros del pensamiento marxista. Sin embargo, Trotsky no llegó inmediatamente a una conclusión acabada. Esto se debe al propio carácter del fenómeno. La degeneración burocrática no se produjo de la noche a la mañana. Fue un proceso contradictorio que se desarrolló durante un periodo de más de una década. Esto explica el carácter prolongado de la evaluación que Trotsky hizo del estalinismo. Siguiendo escrupulosamente el método dialéctico, fue siguiendo todos los giros y recovecos, revelando en cada etapa las tendencias contradictorias y señalando el desarrollo más probable del proceso.
En su campaña contra el trotskismo, desde 1924 en adelante, los estalinistas pusieron en marcha, en nombre de la "bolchevización", una purga de todos los partidos comunistas. Estos métodos organizativos provocaron escisiones y divisiones en todas las secciones nacionales, lo que llevó a que una capa de militante y ex militantes de los partidos comunistas que se oponían al estalinismo evolucionasen en todo tipo de direcciones políticas: algunos se acercaban al menchevismo y aceptaban que el capitalismo había sido restaurado en Rusia; otros definieron el régimen como de capitalismo de Estado o como algún nuevo tipo de sociedad explotadora, lo que para ellos significaba la erradicación completa del sistema soviético; otros simplemente abandonaron totalmente el movimiento revolucionario. Trotsky arremetió contra estas "nuevas" teorías que consideraban que la URSS ya no era un Estado obrero. Todas esas ideas empezaron a tener un eco incluso dentro de la propia Oposición de Izquierdas, reflejando el ambiente dominante de pesimismo y desesperación ante el avance aparentemente irresistible de la contrarrevolución política estalinista. En un artículo escrito en 1929, titulado La defensa de la República Soviética y la Oposición, Trotsky se enfrentó contundentemente a un dirigente de la Oposición alemana, Hugo Urbahns, que distorsionaba su punto de vista sobre el carácter de clase del Estado soviético asegurando que se había completado la contrarrevolución capitalista y que todo estaba perdido. Trotsky argumentó que, aunque se había dado una degeneración, las conquistas básicas de la revolución seguían intactas:
"Luchamos en contra de la política estalinistas. Pero la Unión Soviética es algo muy distinto de Stalin. A pesar de toda la degeneración, que combatimos y seguiremos combatiendo de la manera más decidida, mientras los obreros conscientes estén armados la Rusia soviética seguirá siendo un Estado proletario, al que defenderemos incondicionalmente en aras de nuestros propios intereses, tanto en la guerra como en la paz, a pesar de Stalin y precisamente para derrotar a Stalin, que es incapaz de defenderla con su política. El que no se mantenga absolutamente firme sobre el problema del carácter proletario de la Rusia soviética perjudica al proletariado, perjudica a la revolución, perjudica a la Oposición de Izquierda Comunista". (Trotsky, Escritos 1929-30, p. 394).
En aquel entonces, Trotsky describía la burocracia soviética como una forma de centrismo burocrático, reflejando el giro de Stalin de la izquierda a la derecha y al revés. Esto era una expresión de los intentos de la burocracia de regular los antagonismos dentro de la sociedad soviética, entre el Estado obrero y el imperialismo mundial, pero de una manera cada vez más bonapartista. Para Trotsky, la tarea a la que se enfrentaba la Oposición de Izquierdas no era la de formar un nuevo partido, sino luchar por la reforma del Partido Comunista actuando en su seno como fracción; y luchar no por una nueva revolución, sino por la reforma de la URSS. La Oposición de Izquierdas Internacional defendió a toda costa esta posición hasta 1933, cuando los acontecimientos en Alemania obligaron a Trotsky a reconsiderar su postura, al considerar la catástrofe de Alemania, que culminó con la victoria de Hitler, como el equivalente histórico de la traición de la socialdemocracia en agosto de 1914. Esta vez el papel jugado por los dirigentes del Partido Comunista Alemán y la Comintern fue incluso más desastroso. Con su descabellada política del socialfascismo y del llamado "frente único desde abajo", los dirigentes comunistas alemanes, junto con el papel miserable jugado por los dirigentes socialdemócratas, escindieron el movimiento de la clase obrera y lo entregaron sin lucha a las manos del fascismo. La teoría del socialfascismo argumentaba que todos los partidos políticos, con la excepción del Partido Comunista, eran fascistas. Esta idea se resumía en la famosa frase de Stalin: "objetivamente la socialdemocracia y el fascismo no son opuestos, sino gemelos".
capítulo
III:
Del plan Quinquenal a las purgas
siguiente.-La
política exterior soviética