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RUSIA
DE LA REVOLUCIÓN A LA CONTRARREVOLUCIÓN
X- Un nuevo punto de inflexión |
¿Porque perdió el Partido Comunista?
Estos "demócratas" recurrieron a todo tipo de artimañas, sobornos y corrupción para mantenerse en el poder. Para asegurarse que sus seguidores no se iban a sus casas de veraneo (dachas) el día de las votaciones, Yeltsin cambió el día de un domingo a un día de la semana, un acto que era bastante ilegal. ¿Pero y qué más da? El relato de un testigo presencial desde Rusia que nos llegó justo antes de la primera vuelta, describe la atmósfera que rodeaba la campaña de esta manera:
"Hay una campaña anticomunista extremadamente agresiva en todas las formas imaginables, no sólo en la TV y la radio. Aparentemente hay un periódico gratis, distribuido en todas las casas, que se llama Dios nos libre en el que se plantean toda una serie de amenazas sobre lo que representa el comunismo (como por ejemplo una lista de comparaciones Zyuganov-Hitler, en la que se trata de hacer corresponder declaraciones de ambos, etc.) Para orientarse a la generación joven, hay conciertos de música popular, con cantantes famosos, bajo eslóganes como "Yeltsin es nuestro Presidente". Ya que esto no es suficiente para convencer a mucha gente, hay camisetas gratis en cantidad y gorras de béisbol que se reparten en estos conciertos. Por supuesto que generación más vieja, que todavía recuerda como era la vida antes, es un objetivo mucho más difícil par él. Pero incluso en este sector parece que se las arregla recurriendo al puro soborno principalmente. De golpe y porrazo ha aparecido un montón de dinero de alguna parte, y él parece estar contento dándole a cada uno un bonito regalo. Ordenadores para las escuelas, pueblos que reciben enormes subvenciones para solucionar el problema del transporte o del medio ambiente, fábricas que reciben montones de dinero para renovación tecnológica e incluso algunos individuos que parece que se han merecido coches gratis."
Sin embargo, ninguno de estos factores es suficiente para explicar el resultado de las elecciones. El principal motivo de la derrota del PC fue que no defendió una alternativa socialista democrática para los trabajadores y el pueblo de Rusia.
Después de generaciones de dominio burocrático, amplias capas de la sociedad no quieren volver al pasado estalinista. Incluso cuando la popularidad de Yeltsin estaba en sólo el 5-10%, seguía habiendo más del 40% de los votantes que declaraban que no apoyarían a un candidato del Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR) bajo ninguna circunstancia. Si excluimos a la burguesía naciente, los que dependen de ella y capas alrededor, esto todavía nos deja con millones de obreros y jóvenes, que indudablemente son hostiles a Yeltsin y el capitalismo, que también han rechazado decisivamente el estalinismo. Solo la bandera democrática internacionalista del auténtico marxismo puede ganar a estos sectores. En contraste, la combinación de estalinismo y nacionalismo de Zyuganov sólo sirvió para repelerles.
Amplias capas de la juventud que no fueron atraídas por el PC. En el futuro esto cambiará. En la medida en que se desarrolle la crisis, con un creciente paro juvenil entre los jóvenes de clase obrera y estudiantes, habrá un giro masivo hacia el comunismo. Las ideas de Lenin y Trotsky ganaran su audiencia más entusiasta entre la juventud. Pero actualmente la mezcla repulsiva de estalinismo, nacionalismo y reformismo defendida por Zyuganov no puede atraer a la juventud que es especialmente sensible en la cuestión de la democracia.
Timothy Heritage, escribiendo para Reuter el 4 de julio de 1996 decía lo siguiente: "El propio Zyuganov es un convencido nacionalista ruso y admirador de la Iglesia Ortodoxa. Su consejero más cercano, Alexei Podberyozkin, es un nacionalista y creyente ortodoxo que no es en absoluto miembro del Partido Comunista. A pesar de dirigir en estas elecciones una alianza nacionalista-comunista incluyendo a algunos comunistas radicales, Zyuganov ha descartado el renacimiento del viejo Partido Comunista Soviético que colapso hace cinco años."
Aquí el factor subjetivo es totalmente decisivo. Después de décadas de dominio totalitario, no había ningún entusiasmo por un retorno al estalinismo. A las masas les repelía el caos, la corrupción y la podredumbre general de la burguesía gangsteril rusa, cuyo asalto a los bienes del estado ha sido descrito incluso en el Financial Times como "el robo del siglo". Pero no querían entregar de nuevo el poder a la vieja burocracia estalinista. Querían auténtico socialismo, pero con un régimen democrático.
Ante la ausencia de una alternativa democrática socialista, Yeltsin fue capaz de organizar una campaña del miedo en las líneas descritas más arriba. En estas circunstancias, el voto del PC fue sorprendentemente alto, incluso si aceptamos que las cifras oficiales son correctas, lo cual es extremadamente dudoso. A pesar de Zyuganov, el grueso de los trabajadores industriales le votaron. Pero las elecciones no las decide únicamente la clase obrera industrial. Al igual que en occidente, hay capas intermedias, profesionales, funcionarios de todo tipo, que seguirían al proletariado si este estuviese movilizado en la acción, pero que si no se les da una dirección se pueden agrupar tras la élite dominante por miedo, soborno o una combinación de ambos.
No es por casualidad que el principal apoyo para Yeltsin vino de Moscú y San Petersburgo. Aparte del hecho de que estos centros actúan como un imán para la burguesía naciente en todo Rusia, como todas las capitales y centros administrativos, tienen una gran población pequeño burguesa, no sólo de pequeños comerciantes y especuladores vinculados a la economía de mercado, sino también una amplia capa de funcionarios cuyos puestos de trabajo y perspectivas de carrera dependen de la camarilla dirigente. La capa superior de este estrato está principalmente al servicio de la burguesía naciente. Las capas inferiores podían haber sido ganadas para el PC. Estos son típicos votantes flotantes, que dudaron hasta el último momento antes de votar reluctantemente por Yeltsin, bajo el principio del "mejor malo conocido". Esta gente pensó: "Por lo menos con Yeltsin tenemos alguna libertad (esta es una afirmación extremadamente relativa por supuesto). Si Zyuganov gana, ¿como sabemos que no va a implantar una dictadura totalitaria? ¿Y quién puede decir que estaremos mejor bajo los comunistas? ¿Acaso no eran ellos corruptos también? ¿No estaba Yeltsin en el mismo partido que Zyuganov? Así que los unos son tan malos como los otros. Quizás si nos quedamos con lo que tenemos las cosas mejorarán."
capítulo
X: Un nuevo punto de inflexión
apartado.- El papel del la dirección de Zyuganov
Fundación Federico Engels