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RUSIA
DE LA REVOLUCIÓN A LA CONTRARREVOLUCIÓN
I- Balance de Octubre |
Partido y clase
La Revolución Rusa se desarrolló a lo largo de nueve meses. Durante ese periodo, el Partido bolchevique, utilizando los métodos más democráticos, ganó la mayoría decisiva entre los obreros y campesinos pobres. El hecho de que consiguiese superar la resistencia de las fuerzas de Kerensky tan fácilmente sólo se puede explicar por este motivo. Es más, como veremos, los bolcheviques no se hubiesen podido mantener en el poder sin el apoyo de la aplastante mayoría de la sociedad. En todas las etapas, la intervención de las masas jugó un papel decisivo. Esto es lo que marca el carácter de todo el proceso. La clase dominante y sus representantes políticos y militares podían rechinar los dientes, pero eran incapaces de evitar que el poder se les escapase de las manos. Es cierto que organizaron una y otra vez conspiraciones contra la revolución, incluyendo el levantamiento armado del general Kornilov, con el objetivo de derrocar a Kerensky y establecer una dictadura militar, pero todas ellas se estrellaron contra el movimiento de las masas.
El hecho de que las masas apoyasen a los bolcheviques era aceptado por todo el mundo en aquel entonces, incluyendo los enemigos más acérrimos de la revolución. Naturalmente que ellos lo atribuían a todo tipo de influencias malignas, "demagogia", la inmadurez de los obreros y campesinos, su supuesta ignorancia y todos los demás argumentos que están esencialmente dirigidos contra la propia democracia. Por qué las masas sólo empezaron a ser ignorantes e inmaduras cuando dejaron de apoyar al Gobierno Provisional debe de ser uno de los mayores misterios desde que San Pablo se cayó del caballo camino de Damasco. Dejando de lado el rencor, la malicia y la rabia impotente que lo inspira, podemos ver en el siguiente pasaje de un periódico de derechas la admisión de que realmente los bolcheviques gozaban del apoyo de las masas. El Russkaya Volya del 28 de octubre escribía lo siguiente:
"¿Qué probabilidades de éxito tienen los bolcheviques? Es difícil responder a esta pregunta, pues el recurso fundamental de los bolcheviques es... la ignorancia de las masas populares. Especulan con esta ignorancia, la utilizan para una incesante demagogia..." (citado por John Reed, op. cit., p. 345).
Es imposible entender lo que pasó en 1917 sin entender el papel fundamental de las masas. Lo mismo es cierto con relación a la Revolución Francesa de 1789-94, un hecho que los historiadores a menudo no consiguen comprender (hay excepciones, como el anarquista Kropotkin y, en nuestros tiempos, George Rudé). Pero aquí, por primera vez en la historia, si excluimos el breve pero glorioso episodio de la Comuna de París, la clase obrera consiguió tomar el poder y, por lo menos, empezar la transformación socialista de la sociedad. Precisamente por eso los enemigos del socialismo se ven obligados a mentir sobre la Revolución de Octubre y calumniarla. No pueden perdonarle a Lenin y los bolcheviques haber conseguido dirigir la primera revolución socialista triunfante, haber demostrado que es posible y, de esa manera, haber señalado el camino a las generaciones futuras. ¡Un precedente de este tipo es peligroso! Por lo tanto, es necesario "demostrar" (con la ayuda de la pandilla habitual de académicos "objetivos") que todo eso fue un asunto muy feo y no hay que repetirlo.
A menudo se justifica la afirmación de que la Revolución de Octubre sólo fue un golpe señalando la cantidad relativamente reducida de gente que participó físicamente en la propia insurrección. Este argumento aparentemente profundo no resiste el análisis más superficial. En primer lugar, confunde la insurrección armada con la revolución, es decir, confunde la parte con el todo. En realidad, la insurrección sólo es una parte de la revolución aunque ciertamente una parte muy importante. Trotsky la compara con la cresta de la ola. En realidad hubo muy pocos combates en Petrogrado; se podría afirmar que la revolución fue incruenta. Y la razón fue que las nueve décimas partes de las tareas revolucionarias ya se habían completado de antemano, ganando a la mayoría decisiva de los obreros y soldados. Fue necesario utilizar la fuerza armada para vencer la resistencia del viejo orden porque ninguna clase dominante ha entregado nunca el poder sin luchar. Pero la resistencia fue mínima. El gobierno colapsó como un castillo de naipes porque nadie estaba dispuesto a defenderlo.
En Moscú, principalmente por los errores de los bolcheviques locales, que no actuaron con suficiente decisión, en un primer momento los junkers contrarrevolucionarios pasaron a la ofensiva y llevaron a cabo una masacre. A pesar de esto, increíblemente, se les puso en libertad a cambio de dar su palabra de que no participarían en ningún otro acto de violencia contra el poder soviético. Este tipo de actuaciones eran bastante típicas de los primeros días de la revolución, que se caracterizaba por una cierta ingenuidad por parte de las masas, que todavía tenían que comprender de qué violencia terrible eran capaces los defensores del viejo orden. Lejos de ser un régimen de terror sediento de sangre, la revolución fue un asunto bastante benigno, hasta que la contrarrevolución mostró su auténtica faz. El general blanco P. Krasnov fue uno de los primeros en dirigir una insurrección armada contra los bolcheviques, al frente de los cosacos. Fue derrotado por los Guardias Rojos y entregado por sus propios hombres, pero también en esta ocasión fue liberado bajo palabra. Sobre esto, Víctor Serge escribe correctamente:
"La revolución cometió el error de mostrarse magnánima con el dirigente del ataque cosaco. Tendría que haber sido fusilado en el acto. Al cabo de pocos días recuperó su libertad, después de haber dado su palabra de honor de no volver nunca a tomar las armas contra la revolución. Pero, ¿qué valor tiene la palabra de honor dada a los enemigos de la patria y la propiedad? Se fue hacia la región del Don, a someterla a sangre y fuego" (V. Serge, Year One of the Russian Revolution, p. 87).
¿Acaso el hecho de que sólo un pequeño número de gente estuvo implicada en la práctica en el combate significa que el derrocamiento de Octubre fue un golpe de Estado? Existen muchos parecidos entre la lucha de clases y la guerra entre las naciones. También en esta última normalmente sólo una pequeña minoría de la población está en las fuerzas armadas. Y sólo una pequeña minoría del ejército está en el frente. De esta última, incluso en el transcurso de una batalla importante, normalmente sólo una parte de las tropas están luchando en un momento dado. Los soldados experimentados saben que se pasa mucho tiempo esperando sin hacer nada, incluso en el transcurso de una batalla. Muy a menudo, las fuerzas de reserva nunca entran en acción. Pero sin éstas, ningún general responsable ordenaría un avance. Es más, no es posible combatir con éxito en una guerra sin el apoyo entusiasta de la población en la retaguardia, aunque no participe directamente en la lucha. Esta lección se le quedó grabada en la frente al Pentágono en las últimas etapas de la guerra del Vietnam.
El argumento de que los bolcheviques fueron capaces de tomar el poder sin las masas (golpe de Estado) generalmente se vincula a la idea de que fue un partido, no la clase obrera, la que tomó el poder. De nuevo esta argumentación es totalmente falsa. Sin organización (los sindicatos y el partido), la clase obrera no es más que materia prima para la explotación. Marx ya lo señaló hace tiempo. Es cierto que el proletariado tiene una fuerza enorme. Sin su permiso no gira una rueda ni se enciende una luz. Pero sin organización, este poder sigue siendo sólo potencial, de la misma manera que el vapor es una fuerza colosal pero sin un pistón se disipa impotente en el aire. Para que la fuerza de la clase obrera deje de ser meramente potencial y se convierta en una realidad, tiene que organizarse y concentrarse en un solo punto. Esto únicamente se puede conseguir a través de un partido político con una dirección decidida, una orientación a largo plazo y un programa correcto. El Partido Bolchevique bajo la dirección de Lenin y Trotsky era precisamente este tipo de partido. Basándose en el movimiento de las masas un movimiento magnífico que representaba todo lo vivo, progresista y vibrante que había en la sociedad rusa, le dieron forma, objetivo y una voz. Este era su pecado capital desde el punto de vista de la clase dominante y sus voceros en el movimiento obrero. Esto es lo que está detrás de su odio y abominación por el bolchevismo, su actitud vitriólica y sañosa hacia éste, que condiciona completamente su actitud incluso al cabo de tres generaciones.
Sin el Partido Bolchevique, sin la dirección de Lenin y Trotsky, los obreros rusos nunca hubiesen tomado el poder en 1917, a pesar de todo su heroísmo. El partido revolucionario no se puede improvisar sobre la marcha, de la misma manera que no se puede improvisar un estado mayor cuando estalla la guerra. Hay que prepararlo sistemáticamente durante décadas. Esta lección ha sido demostrada por toda la historia, especialmente la del siglo XX. Rosa Luxemburgo, la gran revolucionaria y mártir de la clase obrera, siempre ponía énfasis en la iniciativa revolucionaria de las masas como fuerza motriz de la revolución. En esto tenía toda la razón. En el curso de la revolución, las masas aprenden muy rápidamente. Pero una situación revolucionaria, por su propio carácter, no puede durar mucho tiempo. La sociedad no puede mantenerse en un estado permanente de fermento, ni la clase obrera en un estado de activismo candente. O se señala una salida a tiempo o se pierde la oportunidad. No hay suficiente tiempo para experimentar o para que los obreros aprendan a través de pruebas y errores. ¡En una situación de vida o muerte, los errores se pagan muy caros! Por lo tanto, es necesario combinar el movimiento "espontáneo" de las masas con organización, programa, perspectivas, estrategia y táctica en una palabra, con un partido revolucionario dirigido por cuadros experimentados. No existe ninguna otra manera.
Es necesario añadir que en todas las etapas los bolcheviques tenían en todo momento ante ellos la perspectiva de la revolución internacional. Nunca pensaron que podrían mantenerse en el poder solamente en Rusia. El hecho de que a pesar de todas las vicisitudes, de todos los crímenes del estalinismo y la terrible destrucción de la Segunda Guerra Mundial, las conquistas básicas de la revolución se mantuvieron durante tanto tiempo, incluso cuando la revolución, aislada de la ayuda del resto del mundo, tuvo que depender solamente de sus propios recursos, es una demostración brillante de la vitalidad de la Revolución de Octubre. Incluso en el último periodo, el colapso del estalinismo no fue el resultado de ningún defecto inherente de la economía planificada y nacionalizada, sino que fue el resultado de la traición de la burocracia, que tal y como Trotsky había anticipado brillantemente, buscó reforzar sus privilegios vendiéndose al capitalismo.
capítulo I:
Balance de Octubre
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sóviets!'
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