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Fundación Federico Engels .. |
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EL
ESTADO Y LA REVOLUCIÓN |
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Prefacio
a la primera edición
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La
cuestión del Estado adquiere en la actualidad una importancia singular,
tanto en el aspecto teórico como en el aspecto político práctico. La
guerra imperialista ha acelerado y agudizado extraordinariamente el
proceso de transformación del capitalismo monopolista en capitalismo
monopolista de Estado. La monstruosa opresión de las masas trabajadoras
por el Estado, que se va fundiendo cada vez más estrechamente con las
asociaciones omnipotentes de los capitalistas, adquiere proporciones
cada vez más monstruosas. Los países adelantados se convierten ---y al
decir esto nos referimos a su “retaguardia”--- en presidios
militares para los obreros. Los inauditos
horrores y calamidades de esta larguísima guerra hacen insoportable la
situación de las masas, aumentando su indignación. Se gesta, a todas
luces, la revolución proletaria internacional. La cuestión de su
actitud hacia el Estado adquiere una importancia práctica. Los elementos de
oportunismo acumulados durante decenios de desarrollo relativamente pacífico
crearon la corriente de socialchovinismo imperante en los partidos
socialistas oficiales del mundo entero. Esta corriente (Plejánov, Potrésov,
Breshkóvskaya, Rubanóvich y, luego, bajo una forma levemente velada,
los señores Tsereteli, Chernov y Cía., en Rusia; Scheidemann, Legien,
David y otros en Alemania; Renaudel, Guesde y Vandervelde, en Francia y
en Bélgica; Hyndman y los fabianos, en Inglaterra, etc., etc.),
socialismo de palabra y chovinismo de hecho, se distingue por la
adaptación vil y lacayuna de los “jefes del socialismo” no solo a
los intereses de “su” burguesía nacional, sino, precisamente, a los
de “su” Estado, pues la mayoría de las llamadas grandes potencias
hace ya largo tiempo que explotan y esclavizan a muchas nacionalidades
pequeñas y débiles. Y la guerra imperialista es precisamente una
guerra por el reparto y la redistribución de esta clase de botín. La
lucha por arrancar a las masas trabajadoras de la influencia de la
burguesía en general y de la burguesía imperialista en particular es
imposible sin luchar contra los prejuicios oportunistas en lo
concerniente al “Estado”. Comenzamos por
examinar la doctrina de Marx y Engels sobre el Estado, deteniéndonos de
manera particularmente minuciosa en los aspectos de esta doctrina,
olvidados o tergiversados de un modo oportunista. Luego analizaremos
especialmente la posición del principal representante de estas
tergiversaciones, Carlos Kautsky, el líder más conocido de la II
Internacional (1889-1914), que tan lamentable bancarrota ha sufrido
durante la guerra actual. Finalmente, haremos el balance fundamental de
la experiencia de la revolución rusa de 1905 y, sobre todo, de la de
1917. Esta última cierra, evidentemente, en los momentos actuales
(comienzos de agosto de 1917), la primera fase de su desarrollo; pero
toda esta revolución, en términos generales, sólo puede comprenderse
como un eslabón de la cadena de revoluciones proletarias socialistas
suscitadas por la guerra imperialista. De tal modo, la cuestión de la
actitud de la revolución socialista del proletariado ante el Estado
adquiere no sólo una importancia política práctica, sino la
importancia más candente y actual como cuestión de explicar a las
masas lo que deberán hacer para liberarse, en un porvenir inmediato,
del yugo del capital.
Prefacio
a la segunda edición Esta
edición, la segunda, no contiene apenas modificaciones. No se ha hecho más
que añadir el apartado 3 al capítulo II.
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