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MARXISMO Y REVOLUCIÓN
una crítica del anarquismo
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Epílogo
Queremos remarcar toda una serie de puntos planteados a lo largo del documento con el fin de clarificar al máximo la posición de los marxistas revolucionarios acerca de la situación actual y en relación con las tesis del ideario anarquista: a) El capitalismo ha desarrollado a lo largo de su existencia las fuerzas productivas, la tecnología y el conocimiento humano a una escala jamás alcanzada anteriormente. Objetivamente este desarrollo permite acabar de una vez y para siempre con todos los problemas que asolan a la mayor parte de la humanidad como son el hambre, las enfermedades, el desempleo, etc. b) El obstáculo para que eso sea una realidad es la naturaleza del sistema capitalista. El fin de la producción no es satisfacer las necesidades sociales sino el afán individual de beneficios de los capitalistas. Los problemas sociales no se derivan de la insuficiencia del desarrollo económico sino de la propiedad privada de los medios de producción. c) La actual fase del capitalismo es de declive y decadencia. ¡Es ya incapaz de explotar a los explotados! El desempleo masivo unido a la generalización del empleo precario y la incapacidad del sistema de garantizar el futuro a la actual generación de jóvenes son, por sí mismos, una prueba de que el capitalismo ya no sirve, que es un sistema socialmente caduco. d) Existe una alternativa al capitalismo que es el socialismo, una sociedad basada en la planificación consciente y racional de los recursos existentes en beneficio de todos. No hay ningún obstáculo objetivo para que, partiendo del nivel de desarrollo actual, se puedan reducir progresivamente las horas de trabajo, incrementar los salarios y aumentar sustancialmente el nivel de vida y cultural de toda la población de la Tierra. e) Sin embargo el capitalismo no cae por sí solo dando lugar al socialismo. Sin la lucha organizada y consciente de la clase obrera el capitalismo no desaparecerá. f) La contradicción más importante de la situación actual es que las principales organizaciones de los trabajadores están dominadas por el reformismo, que no tienen una alternativa al margen del sistema capitalista. g) El hecho de
que eso sea así se debe a que el proceso de formación y consolidación de
las direcciones de los partidos y sindicatos obreros no refleja
automáticamente las necesidades objetivas e históricas del proletariado. h) Esas
circunstancias empezaron a cambiar a partir de la crisis capitalista de
1973. Desde entonces de forma paulatina la burguesía ha lanzado un ataque
contra todas las conquistas anteriores en el terreno de la sanidad,
educación, empleo, derechos laborales, libertades democráticas... i) El hecho de
que el dominio del reformismo se prolongue más tiempo de lo que sería
normal se debe a que la relación entre los procesos políticos y
económicos no son automáticos. El reformismo sin reformas y los
consiguientes pactos y manejos por arriba con la burguesía puede tener un
efecto desmoralizador entre los trabajadores en la medida en que no existe
una alternativa revolucionaria. La caída de participación en los
sindicatos y partidos obreros actúa como un balón de oxígeno para los
dirigentes reformistas, que se ven menos presionados por la base. j) La ausencia
de una alternativa revolucionaria con una influencia de masas en esas
circunstancias, tiene un doble efecto: por un lado facilita la influencia
que tiene el reformismo en las organizaciones obreras y por otro lleva a un
sector de los trabajadores y de la juventud hacia posiciones
ultraizquierdistas. Ambos fenómenos son dos caras de la misma moneda y
están interrelacionados. k) La
construcción de un genuino partido marxista con influencia de masas, es la
tarea central para garantizar el éxito de la revolución; esto sólo puede
hacerse en base a la defensa de un programa socialista consecuente junto con
un método correcto de aproximación a los trabajadores y a los jóvenes
allí donde ellos se encuentren. l) Un
movimiento revolucionario serio sólo tiene posibilidad de disputar al
reformismo su posición en el movimiento obrero y juvenil si es capaz de
demostrar que son los más consecuentes luchadores contra la burguesía y
contra el sistema capitalista. Pero eso no se consigue despreciando la lucha
reivindicativa por mejoras inmediatas, sino relacionándola con una
perspectiva más amplia y con unos métodos de lucha que pongan en evidencia
ante los trabajadores que los reformistas no quieren luchar ni tienen una
alternativa. m) En el futuro
es inevitable que se desarrollen luchas cada vez más duras y masivas entre
la burguesía y el reformismo actual, bastante derechizado, que tendrá cada
vez más dificultades para mantener su influencia y su control sobre las
organizaciones obreras. En el periodo que entramos es inevitable que haya
giros a la izquierda y desmarques por parte de determinados dirigentes
respecto a la política seguida hasta el momento. n) Lejos de ser
un fenómeno negativo, la participación en la política por parte de la
juventud es algo muy positivo y quien mejor lo sabe —porque lo ven
"muy negativo"— es la propia burguesía y aquellos dirigentes
que han dominado cómodamente esas organizaciones en el periodo anterior sin
ninguna oposición. ñ) Ciertamente los cambios hacia la izquierda que se puedan producir en las organizaciones no conducen necesariamente hacia una política genuinamente revolucionaria. Por eso los marxistas revolucionarios no somos espectadores pasivos de los procesos sino que intervenimos en ellos apoyándonos en todos los aspectos de la situación concreta que puedan facilitar la compresión y la asunción del programa marxista por los trabajadores y la juventud. o) La
construcción de una alternativa revolucionaria no se hace de un día para
otro ni en base a cuatro consignas, ni a cuatro fetiches organizativos. Es
un trabajo paciente que combina la intervención práctica con un estudio
serio de todos los procesos revolucionarios habidos a nivel internacional. p) La lucha contra el burocratismo, la manipulación, las decisiones al margen de los intereses de la juventud y de los trabajadores está completamente ligado a la defensa de un programa revolucionario alternativo. q) El optimismo y la confianza del marxismo en el futuro se basa en que la experiencia del movimiento obrero le lleva necesariamente a conclusiones marxistas y revolucionarias. Pero el ritmo de ese proceso no es un factor secundario, la revolución no se produce al margen de la contrarrevolución, de ahí que el desarrollo, la difusión y la organización de un movimiento marxista y revolucionario sea en último término una cuestión decisiva. r) La
podredumbre del sistema capitalista no garantiza automáticamente su
derrocamiento y su sustitución por un sistema más justo y más próspero
para todos.
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