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bolchevismo
El camino a la revolución |
| Primera parte | |||||||||||||||||||
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El nacimiento del marxismo ruso
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Un nuevo despertar
El comienzo del nuevo siglo vio en Rusia un período de crecimiento industrial rápido, que sirvió para fortalecer más a la clase trabajadora que ahora ascendía a casi tres millones. Entre 1894 y 1902 el número de obreros en fábricas de 100 a 150 trabajadores creció en un 52,8%. Pero en aquellas fábricas que empleaban entre 500 y mil obreros, el número aumentó en un 72%. El mayor aumento, no obstante, tuvo lugar en las fábricas más grandes que empleaban a más de mil obreros, que fue de no menos de un 141%. En este período, 1.155.000 obreros estaban empleados en 458 compañías. La composición de clase del movimiento revolucionario reflejaba este profundo cambio en las relaciones sociales. Entre los años 1884 y 1990, tan sólo un 15% de los arrestados por razones políticas eran obreros. Entre 1901 y 1903, un 46%, casi la mitad, eran obreros. Las estadísticas del movimiento huelguístico ilustran el proceso rápido de politización de la clase obrera:
El lanzamiento de Iskra coincidió con el comienzo de un nuevo avance revolucionario. Las manifestaciones masivas de los trabajadores de Járkov el 1° de Mayo de 1900 fue la señal para un período tormentoso de manifestaciones callejeras. "La socialdemocracia comprendió’, escribió el general de la Gendarmería Spiridovich, ‘la tremenda significación agitadora de salir a la calle. A partir de entonces tomó para sí la iniciativa de las manifestaciones, atrayendo a ellas un número cada vez mayor de trabajadores. No pocas veces, las manifestaciones callejeras tuvieron su origen en huelgas"124. El ambiente militante que barrió por las fábricas reflejaba la agudización de la tensión social causada por el efecto de la crisis industrial de 1900 a 1903, cuando unas 3.000 fábricas cerraron y unos 100.000 trabajadores fueron despedidos. Los empresarios recortaron los salarios en un intento de resolver la crisis arrebatando los logros conquistados en las huelgas de la década de 1890. Como resultado, el movimiento rápidamente se politizó y se volvió más radical. Una huelga defensiva en la gran fábrica armamentista de Obukhov en San Petersburgo en Mayo de 1901 llevó a un choque sangriento con las tropas cuando los trabajadores contraatacaron con piedras y barras de hierro. Esta valiente lucha de los trabajadores se pasó a conocer como la "Defensa de Obukhov". Condujo a represalias salvajes, 800 arrestos y muchos trabajadores sentenciados a trabajos forzados. Pero era una clara advertencia de que el movimiento había llegado a una nueva etapa, donde los trabajadores estaban dispuestos a pasar a la ofensiva y a enfrentarse al Estado. Así, a través de su propia experiencia de lucha, los trabajadores en acción habían ido mucho más allá de la puntillosa "teoría de las etapas" de los economicistas. En 1902, estalló una huelga general en Rostov-na-Donu, con mítines masivos de decenas de miles de obreros fabriles y ferroviarios. Se envió a la policía y a los cosacos que mataron a varios trabajadores. Sus funerales se convirtieron en manifestaciones políticas. El movimiento huelguístico alcanzó un punto álgido en 1903, cuando una oleada de huelgas políticas barrió el sur, afectando a Tiflis, Baku, Odessa, Kiev y Yekaterinoslav. El movimiento de la clase obrera dio un poderoso impulso a las luchas del campesinado. Revueltas campesinas explotaron en las provincias de Poltava y Járkov. Se enviaron 10.000 soldados para reprimir los levantamientos, pero el movimiento ya se había extendido a la región de la Tierra Negra Central, el Volga y Georgia. Las casas de los terratenientes fueron incendiadas cuando los campesinos se sublevaron y lucharon contra sus torturadores: "El aire está cargado de malos augurios", escribía un terrateniente de Voronezh en 1901, "todos los días se ve el resplandor de fuegos sobre el horizonte: una neblina sangrienta se arrastra sobre el terreno"125. El ambiente revolucionario pronto se extendió entre los estudiantes. Una reivindicación aparentemente tan limitada como autonomía universitaria adoptó un carácter democrático revolucionario bajo estas circunstancias. Para aplastar el espíritu de los estudiantes las autoridades zaristas recurrieron a las acciones más brutales, como por ejemplo, enviar estudiantes disidentes al ejército. Decenas de miles fueron detenidos en manifestaciones de masas, pero esto no hizo sino añadir más leña al fuego. Aunque la gran mayoría de los estudiantes procedían de las clases altas y estaban cercanos a los liberales en sus posiciones políticas, cada vez más veían a la clase obrera como una aliada en la lucha contra el despotismo. Muchos terminaron en las filas de la socialdemocracia. En el invierno de 1901-02, hasta 30.000 estudiantes tomaron parte en una huelga general contra el gobierno. En su segundo ejemplar, Iskra hizo un llamamiento a los trabajadores a "ir a la ayuda de los estudiantes". A diferencia de los intolerantes economicistas, que miraban con recelo al movimiento estudiantil o cualquier otra cosa que fuese más allá de los límites de las reivindicaciones sindicales, Lenin entendió el potencial revolucionario del movimiento de los estudiantes a pesar de su composición aplastantemente no proletaria. "Lenin y sus seguidores", escribe Zinóviev, "al defender la hegemonía del proletariado, tomaron la postura de que si la clase obrera era el factor principal, y si era la fuerza fundamental y básica de la revolución, tenía que tomar como fuerzas auxiliares todos aquellos que estuviesen inclinados en cualquier grado hacia la lucha contra la autocracia"126. El movimiento revolucionario de las masas sirvió para despertar a la intelligentsia de su profundo abatimiento. El establecimiento del Partido Social Revolucionario en 1902 marcó el resurgimiento de la pequeña burguesía revolucionaria bajo la bandera del narodnismo y el terrorismo. El estudiante Kárpovich le pegó un tiro a Bogoplepov, el ministro de Educación. A continuación Lagovski disparó al temido Pobedonóstsev. El ambiente terrorista entre los estudiantes era un barómetro de la crisis revolucionaria que estaba desarrollándose. Los marxistas rusos, al tiempo que simpatizaban con los estudiantes, no escatimaron sus críticas al callejón sin salida que representa la táctica del terrorismo individual. Un ministro reaccionario era sustituido por otro. El Estado permanecía intacto y, de hecho, se fortalecía. Y el movimiento sufría mayor represión. El malestar de las masas dio coraje a los liberales que empezaron a utilizar los limitados poderes de autogobierno que el zemstvo les concedió. A principios del siglo muchos zemstvos estaban dominados por los liberales, que intentaron utilizarlos como una plataforma desde donde presionar con sus reivindicaciones al gobierno. Los representantes políticos de la burguesía rusa, sintiendo que el terreno temblaba bajo sus pies, vacilantemente empezaron a organizarse. La publicación en el extranjero de una revista liberal ilegal, Osvobozhdenie (Liberación), en 1902 fue el primer paso tímido hacia el establecimiento del futuro Partido Liberal. Este acontecimiento marcó la ruptura final con el marxismo de la antigua tendencia marxista legal de Peter Struve, que ahora se convirtió en el editor de Osvobozhdenie. La burguesía liberal, a pesar de toda su fraseología "democrática", buscaba llegar a un acuerdo con el régimen autocrático para la introducción de una constitución limitada. El problema era que el régimen estaba más inclinado a confiar en el látigo del cosaco que a apoyarse en los liberales, cuya habilidad para controlar las masas destacaba por su ausencia. No obstante, un sector del gobierno, representado por el ministro de Economía, Witte, intentó basarse en los zemstvos para conseguir apoyo. A principios de 1901, Witte escribió un memorando confidencial titulado La autocracia y el zemstvo, que fue publicado ilegalmente en el extranjero con un prefacio de nada menos que el propio Struve. En su prefacio, Struve deja clara su total ruptura con el marxismo, adoptando el papel de consejero no solicitado ni pagado del gobierno. Struve escribió: "No hay duda de que hay hombres entre la alta burocracia que no simpatizan (!) con la política reaccionaria. (...) Quizás [el gobierno] se dé cuenta, antes de que sea demasiado tarde, del peligro mortal de proteger el régimen aristocrático a toda costa. Quizás, incluso antes de que tenga que enfrentarse a la revolución, se canse de su lucha contra el desarrollo natural e históricamente necesario (!) de la libertad, y flaqueará en su ‘política irreconciliable", etcétera, etcétera.
Tensiones en el Comité de Redacción-->
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124. Citado en Trotsky, Stalin, Tomo 1, pág. 50. 125. N. Levin, op. cit., pág. 282. 126.
Zinóviev, History of the Bolshevik Party, p. 66. |
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