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Es especialista en Filosofía de la Imagen, Filosofía de la Comunicación
y Crítica de la Cultura. Posee experiencia en producción fílmica,
televisiva, radiofónica, y editorial. Desarrolló actividades de
investigación y la docencia universitaria en México, Argentina y Estados
Unidos. Es director del Instituto de Investigaciones sobre la Imagen, y
actualmente es Vicerrector de la Universidad Abierta de México (www.universidadabierta.edu.mx).
Ha sido colaborador editorialista de diversos diarios y suplementos
culturales en América Latina. También es colaborador asiduo sobre temas
de comunicación y de actualidad, entre otras, de la página web Rebelión
(www.rebelion.org). Dirige desde hace 12 años el Laboratorio de
Escritura Creativa en México y Argentina. Ha publicado 17 libros (obra
literaria, individual y colectiva) en México y Argentina, y ha escrito y
dirigido 19 trabajos audiovisuales y cinematográficos en México,
Houston, Nueva York y Argentina.
Es Miembro del Movimiento Internacional de Documentalistas y del Consejo
Consultivo Internacional de la Asociación Mundial de Semiótica
Massmediática & Comunicación Global, organización internacional afiliada
a la Asociación Internacional de Estudios Semióticos (IASS). Entre sus
libros publicados, se destacan: Filosofía de la Comunicación
(2001), Filosofía de la Imagen (2003) e Imagen,
Filosofía y Creación (2004).
Recientemente estuvo de visita en Venezuela, donde fue invitado por la
televisora estatal VIVE TV para impartir diversas charlas y talleres, y
también participó en la presentación de la edición venezolana de su
libro, Filosofía de la comunicación, editado por el
Ministerio de Comunicación e Información, que será distribuido
gratuitamente en escuelas, facultades, bibliotecas, etc
El Militante.- ¿Cómo resumes la experiencia de ver publicado tu libro
“Filosofía de la Comunicación” en Venezuela, y en estos momentos?
Fernando Buen Abad Domínguez.- Mi libro alberga, entre otras muchas, la
pretensión de ser útil para la transformación revolucionaria de la
comunicación en todos sus medios y modos. Fue pensado como herramienta
para contribuir en la creación de una plataforma filosófica marxista que
sirva a los trabajadores de la comunicación, los docentes y los
estudiantes también, para salir del modo alienante actual con que se
estudian y usan los medios de comunicación y madurar ideas sobre el
papel de esos medios en la construcción del Socialismo.
El libro fue presentado en un momento magnífico, a unos días de que el
Presidente Chávez llamara a reflexionar, a todo mundo, sobre el estado
que guarda el “espectro radioeléctrico” venezolano, es decir qué uso se
da actualmente a las concesiones que han sido otorgadas a las empresas
privadas de comunicación que dominan más del 90 por ciento de dicho
“espectro radioeléctrico”. Y, no conforme con eso, el propio presidente
abundó sobre la necesidad de evaluar a fondo qué pasa hoy con los medios
de comunicación hegemónicos co-autores del golpe de estado en 2002 y
cuál es su función de cara al proceso revolucionario que se desarrolla
en Venezuela. Ello implica un análisis científico, tecnológico,
político, educativo, estético… etcétera, que no puede hacerse ajeno al
régimen de propiedad privada imperante y a sus contradicciones de clase
en un país donde hay un llamado permanente a construir el Socialismo.
De abajo a arriba. Yo creo que no pude encontrar mejor momento
para presentar este libro, fue una casualidad que me emociona mucho y
que le aporta lecturas nuevas a mi texto.
EM.- ¿Qué tareas, en materia de medios de comunicación, consideras
prioritarias a estas horas?
FBAD.- No tengo dudas de que a estas horas debemos comenzar a debatir la
expropiación de las herramientas de producción y distribución, medios y
modos, en comunicación para ponerlas bajo control campesino y obrero.
Discutir organizadamente la expropiación en todas las modalidades
posibles. Discutir, acaso, un referéndum venezolano; discutir
una ley pertinente que garantice que nunca más una actividad social
estratégica y prioritaria, como es la comunicación, quede en manos de
capitales privados gobernados transnacionalmente.
Debatir en todos los frentes la necesidad de expropiar las herramientas
para iniciar una lucha veloz y precisa capaz de articular formas y
contenidos nuevos hacia un lenguaje contundente y convincente que eleve
la conciencia, el debate y los placeres de la comunicación no alienada y
no alienante.
Expropiar y capacitarnos dialécticamente. Expropiar, capacitarnos y
democratizar las imágenes y los imaginarios. No repetir las fórmulas y
los modelos burgueses, aprovechar lo mejor existente e impulsarnos desde
ahí, en cantidad y calidad. Expropiar, capacitarnos permanentemente,
democratizar el discurso y cambiar la estética. Emprender creativamente
el desarrollo del pensamiento socialista, la conciencia sobre la lucha
de clases, el compromiso de la revolución permanente y sus expresiones
cotidianas.
Multiplicar los medios, formar comunicadores mejor habilitados para una
praxis técnicamente y poéticamente superior y más compleja. Un ejército
de comunicadores que cambie las relaciones de producción en comunicación
en las fábricas y en los campos… en todos los frentes, y se asegure de
no permitir, nunca más, el regreso a un modo de producción como el que
actualmente domina. De no lograrse esto la propia Revolución Venezolana
está en riesgo como lo estaría cualquier Revolución.
EM.- ¿Qué lugar ocupan, a tu entender, la Corriente Marxista
Internacional y la Fundación Federico Engels en esas tareas que
describes?
FBAD.- Estoy convencido de que la Corriente Marxista Internacional tiene
tareas de envergadura mayúscula en estos momentos y en estos temas
vitales para el proceso hacia el Socialismo en Venezuela, y no sólo. Me
refiero concretamente a la necesidad de fortalecer y enriquecer
científicamente, políticamente, el debate sobre la teoría y la práctica,
indisolubles, de la comunicación hacia el Socialismo.
Como no basta con “apropiarse” de los medios de producción, como eso no
es suficiente, si no se tiene un programa socialista que oriente su
práctica, es de importancia superlativa aportar semejante programa, o
ayudar a enriquecerlo, a la hora de debatir y construir, cómo se
expropian las redes de transmisión, cómo se expropian los canales y las
máquinas de la producción… pero especialmente para qué se expropian,
hacia dónde, cómo se organiza tal expropiación y tal programa, cómo
debatimos y cómo hacemos consenso sobre las prácticas nuevas que
emergerán de las actuales.
La tarea de la Corriente Marxista Internacional, que ha venido
cumpliéndose en muchos países, prueba la experiencia de nuestros
compañeros en estas luchas y creo que, dadas las características
venezolanas, se hace urgente el desarrollo de un trabajo, meticuloso y
científico, capaz de diagnosticar el momento con precisión, prever los
movimientos y las variables y ofrecer un programa de transición para la
comunicación hacia el socialismo.
Es necesario impulsar una Corriente Internacional de la Comunicación
hacia el Socialismo, ayudar a organizar a los mejores referentes de las
especialidades distintas en materia de praxis comunicativa, ayudar a
reunirnos y a definir las tácticas y estrategias para acciones directas
que ayuden a dar pasos ciertos y firmes, que dejen avanzar
organizadamente. Ayudar a expandir el debate sobre las redes
radioeléctricas, en todos los países, el debate sobre la propiedad
privada de los medios, y apoyar a quienes ya emprendieron la tarea de
crear una Comunicación distinta, inspirada, motivada, orientada hacia el
Socialismo. Como es el caso de VIVE TV y no sólo.
Es imprescindible un trabajo interdisciplinario apoyado por los estudios
científicos de la Fundación Federico Engels y desde luego un proyecto
táctico y estratégico que, puesto en manos de los trabajadores de la
comunicación, los docentes y los estudiantes, ayude a orientar la teoría
y la práctica necesaria en el corto, en el mediano y en el largo plazo.
Se trata de una oportunidad excelente para contribuir con quienes ya han
avanzado y mucho, hoy por hoy, en los medios de comunicación estatales
nuevos (Tele Sur y VIVE TV, por ejemplo) y en los medios comunitarios y
alternativos… colaborar como se hace en otros muchos ámbitos, con la
mirada puesta simultáneamente en la crítica, la organización y la
producción creativa de una comunicación distinta… la del Socialismo,
nada menos. |